Con energía para una mayor rentabilidad

Energía de vapor de agua

Las turbinas de vapor o condensación funcionan con combustibles fósiles, energía solar, biomasa o energía nuclear para producir el vapor necesario en el generador de vapor. El vapor se conduce a través de las tuberías de la turbina. Las instalaciones modernas funcionan en un margen de temperaturas de 600 a 700 grados Celsius y con presiones entre 250 y 350 bar. Este tipo de instalaciones llegan a alcanzar 1600 MW de potencia, para lo cual funcionan en la mayor parte de los casos varias secciones de turbina con un eje común.

Al igual que con todas las instalaciones de generación energética, también aquí aumentan los requisitos respecto a eficiencia, fiabilidad, compatibilidad medioambiental y rentabilidad. En funcionamiento a plena carga, los componentes individuales de las turbinas de vapor están expuestos a enormes esfuerzos físicos. De este modo alcanzan, p. ej., los extremos de
los álabes móviles de turbina de 1400 mm de largo, velocidades de 500 metros por segundo, lo que equivale a 1,5 veces la velocidad del sonido.

​Para la construcción de este tipo de turbinas se emplean aceros martensíticos altamente resistentes o aleaciones de titanio. Se trata de materiales que requieren unas soluciones de herramientas potentes para el mecanizado por desprendimiento de viruta. Walter ofrece las soluciones óptimas a los constructores de instalaciones energéticas, gracias a su experiencia de décadas en el ramo y a la actividad de desarrollo en el ámbito de los materiales de corte.